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lunes, 13 de marzo de 2017

LA MINA DE A-KAZ-GAR

En las estribaciones de las montañas negras existió hace tiempo un asentamiento enano. Allí construyeron sus moradas, excavadas en la roca, labradas sus paredes con esmero y delicadeza, como sólo los enanos saben hacerlo. Majestuosos salones iluminados donde celebrar sus banquetes y recibir a sus huéspedes, grandes cocinas donde siempre se podía encontrar un buen asado y profundas bodegas donde la cerveza Bugman siempre era abundante.  Pero sobre todo unas minas ricas en vetas de oro, piedras preciosas y plata lunar para la construcción de armaduras y armas.


Pero todo eso se ha perdido, nada queda de los luminosos y amplios salones, por las cocinas moran a sus anchas las ratas y sabandijas, los barriles de la otrora espumosa y dorada cerveza se hallan rotos  y secos. Y las entradas a las minas derrumbadas o perdidas…
Cuando el jefe Orco Rugam Diente Negro llegó junto a su horda verde destruyó todo lo que encontró a su paso allí en las entrañas de la montaña, todo fue saqueado o destruido. El Hogar de Fulumbar Jarra de Plata fue destruido; su padre el rey, muerto, junto a uno de sus hijos gemelos, y su clan condenado a errar por el Viejo Mundo hasta encontrar otro nuevo asentamiento.
Aunque caro pago el orco su ataque, pues su cabeza fue aplastado por otro de los hijos de Fulumbar. Fafnir el gemelo del hijo muerto acabó con su vida. Esa fue la batalla de “El Pico del colmillo Partido”.
Burukor ha conseguido escapar de su cautiverio con los humanos y ha prometido vengarse, en su huida el cruel jefe orco ha reunido una hueste de desarraigados goblins, orcos y demás pieles verdes expulsados o renegados de sus tribus, pues aunque caído en desgracia, sigue siendo un orco fuerte, arrogante y cruel, capaz de engatusar y liderar a gente más débil.
Recordó hace poco el ataque a un asentamiento enano en el que participó, y piensa que es un buen lugar para montar un campamento provisional para dirigir desde allí ataques al valle, hasta hacerse nuevo fuerte para recuperar su puesto en la tribu y vengarse de Shaggid, su chamán goblin, que se ha hecho con el poder de su clan. Pero lo que no sabe es que las minas están de nuevo ocupadas…
Fulumbar se encuentra atormentado, todas las noches despierta con pesadillas bañado en sudores. Recuerda la batalla en la ladera de la montaña “El Pico del colmillo Partido”, cuando su padre y su hijo murieron, y su clan fue expulsado de su hogar.
Años han pasado ya, y se ha propuesto reabrir la mina. Por eso ha mandado a uno de sus hombres de confianza, Gerrin PiedraGris, con un pequeño destacamento para inspeccionar de nuevo las minas, con la esperanza de poder volver de nuevo algún día…



Burukor se dispone a conquistar las tierras de las montañas que los enanos pretenden para sí. De modo que dos pequeños ejércitos se preparan a la entrada del valle para decidir quien se hará dueño de las minas.






El ejército orco ha dispuesto una gran pantalla de goblins en orden abierto para avanzar en escaramuza y hostigar con flechas a los enanos.

Pero tanto goblin junto y sin un orden disciplinado pronto supone que unos y otros se enfrenten entre sí olvidando a su odiado enemigo.


La cercanía de los enanos hace que los goblin olviden sus rencillas y se concentren en su enemigo.


Hordas de goblins y snotlings lanzan dardos sin piedad.


Los enanos desde las colinas mantienen el tipo en perfecta disciplina mientras devuelven con sus ballestas y arcabuces fuego a las hordas verdes.


LOs enanos del centro avanzan decididos contra la cortina de escaramuzas goblins, con lo que empiezan a poner en fuga a los cobardes arqueros verdes.


Pronto muchos goblins están en retirada incontrolada, lo que genera el pánico y la confusión entre las filas orcoides.


Pese a los gritos de mando del jefe goblin, el grueso de tropas de choque goblin huyen en espantada, dejando a los orcos con el flanco derecho expuesto.


Dos viejos trolls, normalmente estúpidos y vagando como ausentes, logran la suficiente sensatez para atacar a los enanos y frenarles. Esto da tiempo a los orcos a tapar el hueco.


Mientras los trolls frenan a los enanos, los orcos empiezan a rodearles por un lado. Los trolls son seres muy duros, capaces de regenerar sus heridas, por lo que los enanos, pese a infligir terribles golpes, no logran acabar con los enormes monstruos.


Finalmente un troll muere y el otro decide que ya ha hecho bastante huyendo despavorido. Los enanos han vencido justo a tiempo de volverse hacia el flanco y enrentarse a los orcos de Burukor que intentaban rodearles.


Burukor y sus orcos están perdidos. Con todo su ejército en fuga son los últimos que se mantienen firmes. La lucha podría ser terrible, pero Burukor no es ni valiente ni tonto, por lo que decide dar orden de retirada.

¡¡¡Orco que huye vale para ora traición.!!!


miércoles, 15 de octubre de 2014

Emboscada para liberar a Burukor.

La emboscada de los orcos y goblins para rescatar a Burukor es detectada por el convoy imperial.


En un carro Burukor es conducido encadenado y desarmado. (Bueno, en teoría. La figura sigue estando armada y acorazada. Pero nos lo imaginamos.)


Grendel Wulf, el capitán de la hueste imperial, da las ordenes de despliegue.


Los orcos cortan el paso del puente.



Por el flanco se aproximan arqueros goblin, jinetes orcos y dos trolls.


Cunde el pánico cuando una unidad de picas recibe fuertes bajas de una lluvia de flechas lanzadas por los goblins y decide huir. Toda la retaguardia de la columna imperial queda al descubierto.

La batalla parece que será una carnicería y que los orcos lograrán su propósito.

Los jinetes orcos cargan a los ballesteros  desplegados en orden de escaramuza. Estos logran retirarse en buen orden y dejar desorganizados a los orcos.

En el puente, la indisciplina empieza a extenderse. Orcos y Goblins intercambian insultos y se desentienden por un rato de la emboscada.





Los orcos que no han podido cargar a los ballesteros se ven en una mala posición. Pero lograrán retirarse y reformarse después lejos del peligro.


Los halfling, liderados por el héroe Harrowsilver (Lvl 20 nada menos) cargan a los goblins arqueros que tanto daño están causando. Pero los maliciosos goblin se retiran en buen orden. (Con un liderazgo de sólo 5 y dirigidos por Shaggid el brujo, logran la tirada de liderazgo de manera insólita)



El mismo Wulf tratará de contener a otros arqueros goblin en la retaguardia. De nuevo los goblin se retiran en buen orden.

(Resulta extraordinario lograr una retirada en buen orden con unidades de liderazgo 5. Pero sucedió en 3 ocasiones para desesperación del bando imperial.)


 Wulf desesperado:


Y los goblin encantados de su maniobra estratégica:


Cerca del puente los alabarderos se enfrentan a los goblins.


Los snotling y más orcos amenazan a los alabarderos por el flanco y retaguardia.


Finalmente los halfling montados logran dar caza a los elusivos goblin. Harrowsilver matará de dos mandobles a Shaggid. Con esto las aspiraciones del advenedizo shamán se frustran definitivamente.


Wulf también consigue cazar a los otros goblin.


Los alabarderos logran hacer huir a los goblin y los persiguen iniciando una matanza.


Los snotling huyen cuando el pánico les vence al ver huir a los goblin.



Más goblin huyen en desbandada tras la arremetida de los halfling.


Los jinetes orcos cargan a los piqueros para intentar salvar la situación. Pero Wulf les contraataca por el flanco. Entre las afiladas picas y el capitán imperial se repartirán la masacre de los orcos.


Arqueros orcos, aprovechando el despiste atacan los carros y liberan a Burukor que toma un arma y se lanza al ataque de inmediato.



Burukor, aunque libre, se ve acorralado por los piqueros, el capitán Wulf y los hobbits.

Los orcos se rinden y Burukor es apresado de nuevo.


¿Que hará el capitán Wulf? ¿Matará en el acto a Burukor? ¿Seguirá queriendo llevarlo a Nuln para exhibir su trofeo y colgarse una medalla ante las autoridades?

A Burukor no le quedan muchas esperanzas y ningún aliado... Quizá.

jueves, 9 de octubre de 2014

La última baza de Burukor

El capitán Grendel Wulf no se esperaba lo que encontró al llegar a la aldea halfling de Huerto Barbancia. Él contaba con un apacible día de descanso, buenos manjares y abundantes jarras de cervezas en la compañía de los alegres habitantes. Por este motivo siempre dejaba esta aldea como última de su recorrido a la hora de recaudar los impuestos entre las diferentes aldeas de su distrito, para reponer fuerzas y descansar de su dura labor.
Pero en vez de su soñado descanso se encontró a todos los halflings completamente alterados y nerviosos. Una horda de goblins había atacado y saqueado la aldea hace apenas dos días. Los aldeanos se habían defendido ferozmente, pero no pudieron evitar el saqueo, aunque, ¡habían capturado al líder orco de la banda de saqueadores!
Grendel llegó con sus tropas cuando los halflings estaban debatiendo acaloradamente que hacer con el prisionero. Cuando vieron al capitán, rápidamente decidieron que esta decisión correspondía a algún funcionario imperial, y quien mejor que un capitán de la guardia.
Finalmente se decidió que el capitán se llevara a Burukor para que se le interrogara y encarcelara en la capital de la comarca, la ciudad de Norten, junto con los impuestos recaudados, ya que le acompañaba una buena escolta.
Harrowsilver el intrépido halfling que capturó a Burukor, junto con tres de sus guardias decidió acompañar a la ciudad al capitán Grendel, para elevar ante el gobernador de la comarca sus más airadas quejas por la falta de protección y exponer la necesidad de una guarnición en la aldea.
Lo que ninguno sabía es que Shagggid, un ambicioso shamán goblin quería rescatar a Burukor. No por lealtad, palabra desconocida entre los pieles verdes, sino porque lo necesita para sus propósitos, ya que Burukor es un jefe duro y enérgico, capaz de meter en cintura las bandas dispersas de la zona, pero bastante corto de entendederas, por lo que es fácil de manejar por el taimado goblin, que aspira a mover los hilos desde la sombra, para conseguir sus insanos propósitos.
Los espías de Shaggid le informaron del traslado del prisionero, por lo que apresuradamente reunió restos de la tribu del orco caído en desgracia, junto a algunos de los goblins que participaron en el saqueo a la aldea, con la promesa de un nuevo botín. Les emboscarían en el camino, antes de que llegaran al Río Profundo.



TROPAS DE GRENDEL WULF
Capitán Grendel Wulf. Héroe nivel 20. Montado en caballo de guerra con barda, armadura pesada, escudo y arma de mano.
5 ballesteros. Ballestas y armadura ligera.
5 ballesteros. Ballestas y armadura ligera.
20 Helblitzen. Alabardas y armadura ligera.
20 Ersatsolder. Picas y armadura ligera. Tienen un músico.
20 Ersatsolder. Picas y armadura ligera. Tienen un músico.
10 Forstjaeger. Arco largo, arma de mano y armadura ligera.
Harrowsilver. Héroe nivel 20. Montado en pony, armadura ligera, escudo y arma de mano.
3 halflings. . Montados en ponis, armadura ligera, escudo y arma de mano
(una o varias carretas en las que va burukor)

LA BANDA DE SHAGGID.
Shaggid. Mago nivel 1. 10 puntos de magia. Arma de mano. Hechizos: Fire ball, Ignite missiles y Hammerhand.
Scargreen. Héroe goblin nivel 15. Armadura pesada, escudo y arma de mano.
10 Arrer Boys. Arco y arma de mano.
10 Arrer Boys. Arco y arma de mano.
20 Boys. Arma de mano, armadura ligera y escudo.
10 Stickas. Arco y arma de mano.
10 Stickas. Arco y arma de mano.
20 Gobbos. Arma de mano y escudo.
5 Gruntas. Arma de mano, armadura ligera y escudo.
5 Bases de Snotlings. Armas envenenadas.
2 Trolls.




El jefe orco va encadenado en uno de las carretas. Las condiciones de victoria son las de una partida normal, a no ser que consigan rescatar al jefe orco, con lo cual ganarían automáticamente. Sin embargo si los "buenos" consiguen salir por el puente, la guardia consigue la victoria.


(Este escenario es continuación de la Batalla de Huerto Barbancia y lo he transcrito por cortesía de Angel Smpedro que me lo ha mandado para jugarlo )



lunes, 6 de octubre de 2014

Batalla en Huerto Barbancia.


El pueblo de Huerta Barbancia esperando para el asalto de los Goblin. Una aldea tan tranquila y bucólica se ve alterada por la tensión y el miedo que causan tan depravadas criaturas.


En las callejuelas, se aprestan las compañías de la milicia formadas para rechazar el ataque.


Los feroces goblin atacaron en tres brigadas.


Una de ellas, atacando desde el centro la dirigió el mismísimo Burukor. 


Grupos de arqueros goblin apoyaban el ataque con sus dardos.


La milicia esperaba parapetada en los cercados de los huertos.


Aquí vemos al capitán Harrowsilver, un halfling aventurero, bien acostumbrado al peligro y el combate en innumerables aventuras. También vemos al rico mercader Warmer Gropius, protegido por su fiel capitán Hans Frikel y su grupo de mercenarios.


Desde el norte, a modo de distracción atacaron hordas de snotling en compactos batallones.


Los snotling son cobardes y mezquinos. A la primera de cambio huyeron del campo cuando una certera lluvia de flechas lanzadas por los exploradores halfling les infligió cuantiosas bajas. La unidad dañada huyó. Y otra cercana tomó nota de la cobardía de sus compañeros y decidió emularles.

Mal empezaba el ataque al quedar todo el flanco norte de la aldea libre de atacantes.

La cobardía de los snotling no fue tanta como para que, al menos una brigada de ellos siguiera el ataque por el borde nordeste. Y esta unidad iba a demostrar lo peligrosas que pueden ser estas criaturas cuando llagan al combate en marabunta.



Los halfling disparando flechas resultaron letales. Una unidad de 5 goblin recibe dos bajas de una sola salva. De milagro no huyeron.


Burukor alcanza el centro de la aldea y se enfrenta a la milicia y a los mercenarios de Gropius. Burukor se enzarza en combate personal con el capitán Hans.
Hans resultaría muerto en este enfrentamiento lamentable en el que Halfling y humanos no harían más que retroceder y recibir bajas ante el empuje de los goblin.


Harrowsilver observa el empuje de la unidad de burukor. Finalmente se lanzaría al ataque por el flanco de los goblin frenando su ímpetu y rechazándolos.

A la izquierda de la foto se ve también a unos escaramuceadores gobling que aprovechan la confusión para saquear una casa. 

Amparados en la confusión lograrían salir con el botín.


En todas partes los halfling se enfrentan a las hordas goblin y resultan masacrados. Goblin y halfling resultan igualmente pobres en combate cuerpo a cuerpo, pero el ímpetu de la carga y los empujes posteriores resultan una ventaja tremenda en el cuerpo a cuerpo. Además, la resistencia de los goblin a los daños es mayor, lo que supone un serio problema para los blanditos halfling.




Finalmente también los snotling llegan a la aldea. Combatir a los snotling no es problema para guerreros bien entrenados. Pero la paupérrima habilidad con armas de los halfling no es suficiente para contrarrestar los números de las hordas snotling.


Derrotados los halfling. Vía libre para el saqueo. No hay ni rastro del comerciente al que hay que secuestrar pero las casas están sin defensas.


Harrowsilver, el valiente halfling montado en su fiel pony ataca el flanco de los goblins, que estaban imponiendo un duro castigo a la milicia y los mercenarios humanos. Los goblin no se dejaron llevar por el pánico y lucharon hasta la muerte.


Pese a que los halfling no son especialmente valerosos (Ld:6), una unidad de la milicia resultó masacrada sin que huyera en ningún momento. Resistió hasta morir el último de los diminutos valientes.




Burukor se vió rodeado en combate con el héroe halfling que lo mantuvo a ralla mientras los mercenarios y la milicia intentaban atacarle por la espalda. La durísima resistencia del veterano orco y su gruesa armadura le tuvieron luchando durante interminables turnos. Por momentos parecía que el orco sería capaz de salir indemne. Su moral en ningún momento flaqueó ni se dejó llevar por el pánico pese a ser el único superviviente de la unidad.

FInalmente se rindió y fue capturado. (Suponemos que decapitado pocas horas después. Pero ya lo veremos si este es el final del infame Burukor.)

(Así lo decidimos los jugadores. Parecía claro que iba a fallar de un momento a otro su moral, pese a que los dados no parecían hacer caso de las leyes de la probabilidad. Adeemás nos cansamos de tirar dados y ver que la piel de un orco de nivel 15 es demasiado dura para halflings.)


Unos goblin cargados de botín tras asaltar una casa tratan de escapar saltando los cercados. Pero son interceptados por los halfling exploradores que los reciben con una mortal salva de flechas que mata a muchos goblin y hace huir al resto. Con las prisas todo su botín queda desperdigado por el suelo.



En medio de tanto jaleo, otra unidad de goblin logra saquear y huir con el botín. Con dos casas saqueadas (una por los escaramuceadores y otra por estos traicioneros goblin) la misión es un éxito.


¡¡¡Victoria para los goblin!!!

Pero no para Burukor que aguarda su destino encadenado en un cobertizo. Mientras los goblin se darán un buen festín esta noche a su salud.

Aunque los halfling no se quedarán cruzados de brazos después de haber sido saqueados así. Por otra parte enviarán un enérgica queja a las autoridades imperiales por no ser capaces de protegerles de tan infames merodeadores. Hay que lanzar una partida de limpieza y castigo a los bandidos de las montañas ¡Ya!